may 03 21 Miércoles

Follow that dream

(desde un cíber en Madrid)

Bueno… ayer por la noche estaba todo preparado para que “alguien” apareciera como invitado en el concierto de Elliott Murphy. Conseguimos una guitarra (la 12 cuerdas de Juan Aguirre, de Amaral). Carlos vino desde Gijón con todo el instrumental fotográfico y mi guitarra. Mario llegó con su cámara de vídeo y su minidisc. Astur sudó tinta (y contó con la ayuda de otro amigo, Jorge -que no soy yo!). La sala habilitó un pasillo de emergencia que no suelen usar.

Pero… la llamada telefónica no se produjo. Y aunque cuando subimos al escenario, quedaba una pequeña posibilidad, ya estaba claro que no iba a aparecer. A mitad del concierto, Elliott miró su reloj, nos dijo “I guess he’s not coming”, tocamos “Better Days” y todo transcurrió con normalidad.

… meet me in the land of hope and dreams…

P.D.: el día del concierto tampoco tuve “audiencia” con el jefe


12 comentarios a “Follow that dream”

  1. Nacho dice:

    joder, que putada…hubiera sido la bomba

  2. Beers Man dice:

    Animo!

  3. Jesus Jeronimo dice:

    ayer estuviste soberbio con el bajo!!!! Gran concierto….sigue adelante con el buen trabajo y ya sabes donde estamos para ayudar

  4. Alicia dice:

    No he echado de menos a nadie en estos conciertos. Estoy hecha polvo, casi no he dormido pero estos tres días han sido alucinantes. Repetimos cuando Mr. Murphy quiera.

  5. Carlos dice:

    Ya me he comido muchos conciertos con el amigo Elliott (algunos lo sabeis de buena tinta) y puedo asegurar una cosa: JAMAS sale nadie insatisfecho y no hacia falta que viniera nadie para convertirlo en algo especial. Elliott todavia se sobra en un escenario sin ayudas.

  6. Anónimo dice:

    Un conocido mio lo vio ese dia en el Prado por la tarde, seria la mujer que no le dejo ir le diria “…te vas a juntar con esos amigotes tuyo y a ver como vienes y a que hora, oliendo a bar fijo…”

  7. Rafa dice:

    Lo reconozco. Fui al concierto de Elliott Murphy para ver si aparecía Springsteen. El lunes me dieron el “soplo” de que un colega de Springsteen, un tal Elliott Murphy, actuaba al día siguiente y que era probable que Bruce se dejara caer. Así que me escapé del trabajo para ir a comprar el disco en directo que daba acceso al concierto. Hecho polvo después del intenso concierto de Bruce en la Peineta, me planté en la sala Sol. La cola llena de camisetas del Boss y su banda delataba que no era el único al que le había llegado el “soplo”. Pero Springsteen no apareció, aunque yo lo imaginara salir detrás de las cortinas con cada acorde de “Better Days” con su voz desgarrada cantando a duo con el hasta entonces para mí desconocido Elliott Murphy.
    Sin embargo, lo que sí vi en el escenario era suficiente para llenarlo y para resonar en mi cabeza con fuerza para hacerme asistir al concierto del miércoles en Suristán (eso… y mi fe en que Springsteen podía seguir en Madrid). Acabé agotado tras los tres conciertos, pero contento por haber conocido un tesoro oculto que no me explicaba como se me había escapado hasta el momento. Y comencé a leer por Internet sobre él. Me enganchó la humanidad que transmitía el personaje y su trayectoria, y su relación con su leal público. Para entonces, ya me sentía ridículo por haber sido tan ingenuo como para pensar que Springsteen habría podido aparecer… Hasta que conocí a los Stormy Mondays… y leí un diario… ¡¡¡será cabronazo!!!

  8. surren dice:

    Pues ahora pillate el cd April , puro caviar.
    Y si, todos alguna vez nos dijimos: como cojones no sabiamos que este tio andaba por ahi?

  9. Jorge dice:

    Cierto… hasta yo dije eso hace no mucho!!!

  10. Jesus Jeronimo dice:

    …yo mas bien diria: ¿ como es posible que cualquier fan de Springsteen no conociese a Elliott, al menos de nombre? Que pena, solo nos quedamos con lo que nos ponen delante de los ojos. Yo pensaba que los fans de Bruce eramos especiales, pero formamos parte de la misma masa “inerte”, consumidora de reality shows y mierdas varias. Que pena.

  11. Rafa (fan de m dice:

    Pues yo nunca he pensado que los fans de Springsteen fueran especiales. Siempre he pensado que en entre ellos habría eminencias, lerdos, tíos legales, cabrones, buenas personas, asesinos, en definitiva de todo, que es lo que suele ocurrir cuando el arte se hace universal. Me resulta embarazoso que me califiquen como fan de Bruce si ello implica cualquier otra cosa aparte del hecho de que me guste su música por encima de lo normal. Imagino que para algunos seré un pirado obsesionado con Bruce, mientras que para otros no dejaré de ser un advenedizo, porque no lo conozco desde su primer concierto en el garito más perdido de Asbury Park. Sinceramente, me da igual. Simplemente me gusta mucho su música y punto. Por lo menos aquí es donde lo tengo que dejar porque soy incapaz de expresar con mis propias palabras lo que la música de Springsteen me transmite. Si pudiera hacerlo, probablemente estaría escribiendo canciones, y forrándome, como Bruce, o no, como Elliot.
    Ya sé que parte del mensaje de la música de Bruce hace relación a la necesidad de pertenecer a una comunidad, pero para mí, y esa es MI interpretación de su obra artística, esto hace referencia a algo intangible presente en las relaciones que tengo a diario en mi entorno, nada estrictamente relacionado con la comunidad de fans de Springsteen. Lo importante es que cada uno forme su propia interpretación de la obra de un artista, al margen de lo que digan sobre ella éste o sus seguidores.
    Sin embargo me fascina la relación entre artista y público que se da en el entorno de rock’n'roll. Y lo hace porque en el fondo no deja de ser un engaño en la que ambas partes fingen con el ánimo de conseguir un beneficio (como, por otra parte, sucede en casi todas las relaciones, ya sea amor, amistad, trabajo,…). El artista, porque con ello reafirma su autoestima, le ayuda a vencer su inseguridad y cumple con su objetivo inicial que es expresar algo a ALGUIEN. El “fan” porque al serlo pasa a formar parte de una comunidad donde le comprenden, deja de ser un bicho raro al que le gusta esa música que el resto desprecia. Comprendo el placer de compartir con los demás tus aficiones, comentarlas, discutirlas, siempre que eso no te lleve a modificar tu valoración de la música, o tus hábitos, simplemente para que no te excluyan del grupo. Me parece interesante hacerlo porque la interpretación de los demás puede enriquecer la mía, matizarla, y me pueden dar a conocer artistas desconocidos. De esa manera yo me beneficio, al igual que el resto de los “fans”, y en cierta medida le pago la deuda al artista que me ha ofrecido tanto al dar a conocer su obra a otros. Por último están aquellos que encuentran placer en que este grupo de seguidores sea lo más reducido posible porque eso les confiere una carácter elitista que de otra forma no son capaces de conseguir. Como decía Chuck Berry “It wasn’t me, baby, no, it wasn’t me”…

    “..this train carries saints and sinners…”
    “…don’t follow leaders, watch the parking meters…”

    P.D: Disculpas al autor del diario por divagar tanto en mi comentario. Me pareció interesante crear un poco de controversia que animara el cotarro. A lo mejor este tipo de pajas mentales corresponden más a la sección trémolo. A lo mejor debería escribir mi propio diario. Esto último lo dudo mucho…

  12. Floro dice:

    pido disculpas por lo del Boss. Ya sabeis nos pusimos a hablar, tragito va, tragito viene, hablar, otro tragito y cuando me di cuenta de la hora le dije “Jefe, ya no vamos, que llegamos tarde y me mata Jorge Otero”; otra vez será………..

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