May 04 15 Sábado

Haciendo memoria (Bruce Springsteen)

El siguiente artículo fue publicado hace exactamente un año en el diario La Nueva España, con motivo del concierto de Bruce Springsteen en Gijón. Aprovechando que alguien me ha escrito para pedírmelo, aprovecho para publicar la versión completa (por motivos de espacio fue resumido).

Mi encuentro inicial con la música de Bruce Springsteen fue compartido por millones de personas en todo el mundo: en 1984 escuché en casa de un amigo la cancion “Born In The U.S.A.”. La fuerza de aquella voz era algo único y completamente desconocido para aquel niño de nueve años. Por qué esa acerada critica a la sociedad americana fue malinterpretada como una especie himno patriótico sigue resultándome un misterio después de todos estos años.

El choque frontal, sin embargo, se produjo cuatro años más tarde.

Recuerdo aquel verano en Tarragona, viendo los telediarios y leyendo las revistas y periódicos: parecía que solo se hablaba del concierto de Bruce Springsteen en Barcelona al que yo no podia ir. Por entonces yo ya había descubierto la guitarra, tenía ya al menos un par de discos de Bruce y mi instinto me decía que me estaba perdiendo “algo”. Más tarde, en octubre, TVE retransmitió desde Argentina por el concierto final de la gira de Amnistía Internacional. La actuación de Bruce fue absolutamente incendiaria. Ese concierto es una auténtica prueba de lo buenos que eran los videos Betamax: después de 300 o 400 veces, esa cinta de video sigue viéndose de maravilla! Nadie sabía en ese momento (excepto, tal vez, Bruce) que estábamos presenciando el ultimo concierto de la E Street Band en muchos años.

Al igual que le sucedió a Bruce viendo a Elvis en la tele, después de ver aquel concierto no me quedaba la más mínima duda de que yo quería ser músico, dar conciertos y divertirme (y divertir a la gente) tanto como ese tal Bruce Springsteen, que en aquellos momentos parecía sobrehumano y a la vez extraordinariamente humano.

Poco a poco empecé a hacerme con sus discos y a descubrir las verdaderas joyas: Born To Run, The River, Darkness On The Edge Of Town… Pero lo que no olvidaré es ese momento en el que entré en una tienda de discos llamada “Bluesman”, y por algún extraño motivo se me ocurrió preguntar si tenían algún disco pirata de Bruce Springsteen. El dependiente me miró con cara de complicidad y abrió un pequeño cajón. Mis asombrados ojos contemplaron un CD triple, fabricado en Italia, y las palabras mágicas: “Bruce Springsteen live at the Capitol Theatre, September 19, 1978″. La impresión musical que me produjo ese disco aun dura después de muchos, muchos años. Ahora sé que durante unos cuantos meses mágicos en 1978, Bruce Springsteen era, simplemente, el mejor. El mejor cantante. El mejor guitarrista. Las mejores canciones. La mejor banda. Los mejores escenarios (siempre teatros y pequeños auditorios). El mejor show en directo jamás visto.

El 7 de mayo de 1993 pude por fin ver a Bruce Springsteen en directo. Fue en Gijón. El tenia 44 años, yo estaba a punto de cumplir 18 y mi banda, Stormy Mondays, acababa de grabar la primera maqueta casera. Varios amigos “piramos” clase y estuvimos horas haciendo cola bajo un extrañamente abrasador sol asturiano. Desde fuera se oía la prueba de sonido, y los misteriosos acordes de guitarra acústica de una canción que ninguno conocíamos. La E Street Band llevaba años disuelta, y la nueva banda de Bruce, a pesar de ser resultona, era incapaz de crear magia sobre el escenario. Pero es que para crear magia, Bruce se bastaba solo. Casi al final del concierto se desveló la misteriosa canción: “Across The Borderline”, de John Hiatt y Ry Cooder. Al llegar la segunda estrofa, 35.000 personas nos llevamos la sorpresa de nuestra vida al oír a Bruce cantar en castellano: “Hay un lugar donde me han dicho que todas las calles son hechas de oro, al otro lado de la frontera…”. Todavía se me ponen los pelos de punta al recordarlo.

En abril de 1999 Stormy Mondays tenia unos ocho años de existencia. Habíamos sacado nuestro primer disco, en el que colaboraba un gran amigo de Springsteen, Elliott Murphy (con quien recuerdo haber cantado “Thunder Road” el día que se presentó nuestro disco).

Bruce Springsteen había reunido a la E Street Band. Y la gira mundial comenzaba en Barcelona. Dos conciertos que no me podía perder: viernes 9 y domingo 11. Pero además, se daba otra pequeña coincidencia: el sabado 10 Bob Dylan tocaba en el Jovellanos, y yo tenia entrada en fila 1, asiento 1.

Asistí a los tres conciertos. Una combinación de billetes de autobús, tren y avión me permitió hacer la locura (además de suponer mi definitiva ruina económica). Los conciertos fueron espectaculares: el primero en Barcelona lo fue por ver a una E Street Band nerviosa, equivocándose en público por primera vez en muchos años, pero con una felicidad en sus caras como no se había visto nunca. Dylan estuvo magistral en Gijón. Y el segundo concierto en Barcelona fue realmente el Springsteen que todos queríamos ver. En esa gira acabé viendo también los conciertos de Zaragoza y Madrid, pero hay algo más importante…

Esa primera noche en Barcelona vi entre el público a Chuck Plotkin (productor de Bruce). Un amigo me agarró del brazo y me dijo “ahora mismo vamos a hablar con él”. Me presente. Le conté que su trabajo había sido una gran inspiración. Le di mi disco. Y antes de despedirme, le pregunte si habría alguna posibilidad de hacerle llegar un disco a Springsteen. Me respondió esto: “me aseguraré personalmente de que el disco llega a sus manos”.

Una semana más tarde recibimos un email desde Alemania: ¡uno de nuestros fans acababa de escuchar nuestro disco antes del concierto de Springsteen en Colonia! Dos días mas tarde, la noticia se repetía desde Italia: nuestro disco sonaba entero en Bolonia, ántes y después del concierto. Uno de nuestros fans italianos se encontró con Chuck Plotkin y le preguntó por el disco. Dijo que a él le había gustado, pero no sabía si Bruce lo había escuchado todavía o no… Y nunca llegamos a averiguarlo.

El año pasado, después de un disco (The Rising) que me había decepcionado, Bruce Springsteen volvió a crear magia en Barcelona, reinventando las canciones de The Rising, rescatando auténticas joyas, y en resumen, dando uno de los mejores conciertos de su vida. Acojonante.

Ahora mismo escribo estas líneas desde Italia, de gira con Elliott Murphy. En apenas un par de días tendré la magia de nuevo ante mis ojos: Gijon, Barcelona, Madrid. En Madrid estará también mi amigo Elliott, y todo apunta a que será invitado de honor en el concierto de esa noche. Si todo va bien, yo estaré viendo ese concierto desde el lateral del escenario. Si todo va bien, Elliott me presentará, por fín, a “nuestro amigo”.


3 comentarios a “Haciendo memoria (Bruce Springsteen)”

  1. bichito dice:

    te gané por unos años -cosas de la edad, es también mi condena-

    en abril de 1981 viajé a Barcelona, desde A Coruña, para ver el primer concierto de B.S. en España

    más tarde vi otros, pero ninguno superó aquel primero, sólo éramos seis mil y, ya sabes, el sentido de comunión es más intenso cuantos menos oficiantes

    jamás olvidaré algunas imágenes: lágrimas, una chica que durante las casi tres horas se chupaba el dedo, en trance regresivo (eso debe ser el r’n'r: volver a ser niño), y, sobre todo, los bises, la más pura explosión de alegría que he contemplado en directo (Born to run, Devil… y un himno de liberación, Rockin’ all over the world, tributo al primer Boss, John Fogerty)

    gracias por obligarme a recordar

    (por cierto, también estuve en el Jovellanos con Bob, pero tres filas por detrás de ti: me ganaste)

  2. David dice:

    Se me han puesto los pelos como escarpias leyéndote. Compartimos el momento de concocer la música de Bruce, en mi caso una radio pirata de Madrid (La Cadena del Wáter) en el que uno de sus locutores nos hacía llegar una beuna carga intensa del R&R de la E Street Band, era un fan auténtico, jejeje!

    Gracias por escribir cosas como esta (y a google por hacer que buscando el concierto del 19 de septiembre del ‘78 salga tu artículo) También fue mi primer pirata, en una eición ‘escueta’ de un solo CD a 1.500 pelas, lejos de las casi 7.000 de uno completo… de esto hace ya demasiados años

    SaludoX

Enlaces a esta entrada

  1. Bruce Springsteen, 1978 1 de Octubre de 2008

    [...] y profundo de lo que la famosa “caja” Live 1975/85 retrata. Hace unos años me pidieron un artículo sobre Bruce para el periódico local, en el que entre otras muchas cosas recordé esa anécdota: Nunca olvidaré es ese momento en el [...]

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