May 08 22 Jueves
Beat Fevers

Hace 15 años que mi amigo Marín me habló de unos tales Beat Fevers, un grupo con dos cantantes: “uno canta como B.B. King y el otro como Otis Redding”. Obviamente, no me lo creí, pero decidí acercarme a verlos. Tocaban en El Antiguo, en una serie de conciertos organizados por Floro, con un concepto muy americano y totalmente revolucionario en Oviedo: cuatro días seguidos, de lunes a jueves.
Atravesé la puerta de la sala aquél lluvioso martes de otoño de 1993, apenas cumplidas las 9 de la noche, mientras sonaban las primeras notas de “Nobody Knows You When You’re Down And Out”. Se me rompieron todos los esquemas.
¿Qué genio era capaz de abrir un concierto con ese temazo? ¿Cómo era posible que un trío sonase como si fuera una big band? ¿Y que un directo sonara mejor que cualquier disco? ¿Pero de dónde han salido estos tíos? ¿De verdad son asturianos?
Esos tres tíos eran Ángel Parada, Javi Méndez y Paco Patallo.
Con la cabeza dándome vueltas, me acerqué al teléfono que había junto a la puerta interior del local y llamé a mi hermano. Apunté el auricular hacia el escenario y le dije “eso que oyes es en directo,te espero en la puerta de El Antiguo en 10 minutos”. No hizo falta más conversación.
Aquélla noche sonaron “Ramblin’ On My Mind”, “Hideaway”, “Crossroads”, “Mary Had A Little Lamb”, blues a raudales en la voz y en la guitarra de Ángel; “Land Of 1000 Dances”, “Nobody But Me”, “My Girl”, “Dock Of The Bay”, “Memphis Train”, “In The Midnight Hour”, increíble soul en la voz y el bajo de Javi. La precisión devastadora de Paco con la batería: recuerdo su solo apoyando los codos en los timbales para sacar sonidos apagados y su rapidez a la hora de apagar el sonido de un plato con la mano. El repertorio parecía infinito, salpicado de joyas del rock and roll (”Mony Mony”, “Wooly Bully”) y del power-pop (All Over The World, Is She Really Going Out With Him).
Al día siguiente había el doble de gente en el concierto. A mis amigos les dije “es como si estuviera tocando B.B. King en el bar de abajo y no te acercaras a verlo, no te lo puedes perder”. Fue aún mejor. Nunca había visto aquella forma de estirar el final de una canción, retorcerlo, darle vueltas y convertirlo en otra totalmente diferente, para pasar a enlazar con la siguiente.
El jueves, finalizando la residencia, la sala estaba hasta los topes. Como final de fiesta, lanzamos varias docenas de flores al escenario. Fue increíble. Nadie que haya estado en ese concierto puede haberlo olvidado.
Y lo mejor era que, por aquél entonces, podías entrar en cualquier bar de Oviedo, el más inesperado, y encontrarte a los Beat Fevers tocando. De hecho, poco tiempo después podías entrar en cualquier bar y encontrarte a los Stormy Mondays tocando.
En esta ciudad en permanente siesta en la que el alcalde prohibió la música en directo, este relato parece ciencia-ficción.
Once I lived the life of a millionaire,
Spent all my money, I just did not care.
Took all my friends out for a good time,
Bought bootleg whisky, champagne and wine.
Then I began to fall so low,
Lost all my good friends, I did not have nowhere to go.
I get my hands on a dollar again,
I’m gonna hang on to it till that eagle grins.
‘Cause no, no, nobody knows you
When you’re down and out…
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23 de Mayo de 2008 a las 1:25
Justamente el año pasado estuvimos grabando con fernando malva y nos hablo de aquella semana de conciertos de los beat fevers y el decia lo mismo: no es q hubiera la de dios de gente, pero los q estabamos no dabamos credito.
un abrazo.
23 de Mayo de 2008 a las 6:44
… Tú lo has dicho, una semana mágica. Qué buenos eran, los cabrones. Y qué poca caja debieron de hacer en el Antiguo, con 16 años estirando una birra 3 horas, con Rubén y Tesi… Joder, 15 años.
Y cómo nos han dado por culo desde entonces, y qué tarde y mal reaccionamos, coño. Primero fue la Santa, y poco a poco y denuncia a denuncia… El último acústico -¡Acústico!!- que hice con Iggy, en el Clandestino, el propietario del local no se atrevía ni a anunciarlo.
Desde que en el monster había una batería, bajo y amplis -creo que guitarra no- para que quien quisiera los montara y tocara, hasta ahora hemos recorrido un largo camino… cuesta abajo y sin frenos.
24 de Mayo de 2008 a las 12:49
Joder estoy leyendo esto escuchando Forever Young y me he puesto a llorar…no puedo evitarlo.Gracias.Recuerdo que el ultimo día de aquellos 4 conciertos yo estaba griposo y afónico,la cura:copazos de coñá y ventolín de Carmen.Juntamos los equipos de sonido nuestro y del gran Lee Junior (Lucas y los Patosos!) con lo cual teníamos medio equipo de monitor y otro medio lo recibía la sala de lado,sumado al frontal.El resultado era…un buen sonido.Usaba la G&L y un Marshall JM900 que nunca me llegó a gustar,muy jeviorro.Buenos tiempos,una pena a donde hemos llegado…recuerdo que en el Antiguo podías escuchar música en directo-sobre todo soberbias jams de jazz-en cualquier bar a mediados de los 80´s. cualquier día de la semana,cualquiera.
Y ahora…
24 de Mayo de 2008 a las 12:58
Sabeis? Creo que los putos políticos jodieron primero (despues de manipularlo bien) el asunto de la famosa “movida” disparando los cachés hasta el infinito y más allá entre fiestitas,mítines y tal y cual.Despues…todo se derrumbó.
El dinero público lo estropea todo,y no digo más que to se sabe.Pero calla angelín que llevas 25 años en esto sin meterte con nadie…aprovechar mientras podais,compañeros!