ago 09 18 Martes
El día en que todo salió al revés

Tocando les puertes del cielu, desenchufaos
Salimos de Oviedo con 29 grados y un sol abrasador. Un día espectacular para el concierto… excepto en Salinas. Apenas entrar en el pueblo, nos vimos envueltos en una densísima niebla, que impedía ver hasta los pisos altos de los edificios.
Pelándonos de frío, el viento soplando en los micrófonos y la niebla empapando las guitarras, empezamos a luchar contra una serie inexplicable de dificultades técnicas que vale más olvidar.
La prueba se prolongó durante horas, y la niebla no empezó a disiparse hasta unos minutos antes del concierto.
Acompañamos a Toli con mucha energía, creciéndonos ante la adversidad y apoyados por el calor de los asistentes. Casi en la última estrofa del “estreno mundial en directo” de Huracán, la noche se terminó de torcer de forma inesperada:
Un apagón en el escenario nos impidió terminar la canción.
Los instrumentos acústicos que durante la prueba de sonido habían sido nuestra perdición, se convirtieron en nuestra salvación. Toli y yo nos sentamos al borde del escenario, totalmente desenchufados, acompañados por Alejandro con la caja, y atacamos “Toco les puertes del cielu”.
El resto de músicos rápidamente encontraron más instrumentos para acompañarnos. En unos segundos teníamos también a Ángel Miguel con la mandolina, Pablo con una guitarra eléctrica de caja, y Ángel Parada con otra acústica.
Un momento inolvidable para todos, músicos y público. Desgraciadamente, la luz nunca llegó a volver.
Me gustaría dar las gracias a toda la gente que se quedó a esperar durante casi una hora (algunos, más aún) para ver ese final del concierto que nunca llegó.
Espero que podamos terminar ese concierto el año que viene…
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2 comentarios a “El día en que todo salió al revés”
Enlaces a esta entrada
- Fotos: concierto en Salinas 30 de agosto de 2009
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20 de agosto de 2009 a las 21:13
… Bueno, entonces no todo salió al revés, ¿No?
Es que soy un optimista irredento.