
Bruce Springsteen – foto por Danny Clinch (brucespringsteen.net)
Lo confieso: en los últimos años, había perdido la fe en Bruce Springsteen.
Hace tiempo que dejé de comprar sus nuevos discos, que suelen contener de todo menos “música de Bruce Springsteen”. Creo que su última gran canción fue “Land Of Hope And Dreams”, y su versión definitiva, la primera que publicó, en directo. No he querido escuchar la otra.
Tampoco me he interesado por esas canciones que decidió no publicar en el 78, y volvió a decidir no publicar cuando sacó a la luz todas las canciones de Tracks (por algo sería). No me creo que ahora de repente sean un tesoro perdido.
También dejé de luchar por poder sacar, con demasiados meses de antelación, entradas carísimas para conciertos multitudinarios a los que no sabía si podría o querría ir. No me motiva estar rodeado de decenas de miles de personas para mirar a una pantalla de vídeo gigante, y de vez en cuando, entre un mar de cabezas, poder decir “creo que ese tío de allí lejos es Bruce Springsteen”.
No me ha impresionado la duración de sus conciertos: ¿quién quiere ver un concierto de cuatro horas?
Ni siquiera me ha conmovido verle rescatar joyas poco tocadas, cuyo único valor es su rareza y no la intensidad de la interpretación. Lo sé: Springsteen nunca va a tener la intensidad del ’78. Sin embargo, pienso que tiene que haber un punto medio entre lo sobrehumano de aquellos años y ese (demasiado frecuente) cantar sin ganas, sin respetar las melodías ni la emoción de la canción, leyendo descaradamente el teleprompter y sin darle a su propia obra la importancia que merece.
Bruce Springsteen – foto por Danny Clinch (brucespringsteen.net)
En resumen: ante los ojos de los fans Bruce Springsteen, soy un auténtico hereje.
Porque, no nos engañemos, ser fan de Bruce es una verdadera religión.
Y hay un gran cisma entre los creyentes. Por una parte están los “Capitán América”, esos que todavía no han entendido la letra de Born In The USA y lo que les gusta es un karaoke masivo en estadios lo más repletos posible. Sospecho que son mayoría.
Por otra parte, están (estamos) los “Verdaderos Fans”, esos que tenemos en la cabeza fechas y locales míticos de conciertos piratas que en su día era casi imposible conseguir. Podemos responder sin que nos tiemble la voz a cuestiones como: “la mejor canción de la historia” (“Thunder Road”, por supuesto); o discutir sobre cuáles son las mejores versiones jamás tocadas de “Thunder Road” (19-9-78), “Growin’ Up” (7-7-78) o “Incident On 57th Street” (29-12-80).
Pues bien, dos sucesos se han confabulado para devolverme, al menos en parte, la fe.
En primer lugar está su maravillosa conferencia en SXSW, de lo mejor que ha hecho en muchos años. Al verla, el pasado mes de marzo, pensé que pagaría por verle hablar antes que por verle tocar. El discurso es emocionante, la exposición impecable, y el contenido muy interesante, incluso arriesgado. El vídeo original había sido eliminado, pero ha vuelto a aparecer en YouTube.
En segundo lugar, están los recientes conciertos del 27 y 28 de junio de 2012 en Göteborg.
On Friday, Bruce did his greatest performance ever of “Drive All Night.” On Saturday, he did his greatest performance of “Frankie” as well as that beautifully deep and special and heartfelt version of “Jungleland,” featuring Jake Clemons playing the song’s classic Clarence Clemons solo.
- Jon Landau
Ante 66.000 personas, Bruce fue capaz de hacer algo que no está al alcance de ningún otro artista vivo. 10 minutos de “Drive All Night”, sobre un mínimo acompañamiento instrumental: apenas el aro de la caja, el bajo y el piano. Extrayendo a la canción toda la emoción y la intensidad del mejor Bruce posible.
Y no olvidemos el valor de Jake Clemons, homenajeando a su tío noche tras noche, casi llenando los zapatos de alguien que no es un músico sino un personaje mitológico. La siguiente noche, le tocaría el trabajo más difícil de su vida: la primera interpretación de “Jungleland” sin Clarence.
Pero me quedo con el estreno de “Frankie”, esa maravillosa canción que inexplicablemente quedó fuera de sus discos para ser rescatada en Tracks.
Ni siquiera me importa esa nota equivocada en el solo de guitarra, pese a que te atraviesa como una cuchilla.
Porque he recuperado la fe. Y los “Verdaderos Fans” sabemos que faith will be rewarded.




Coincido plenamente con todo lo que dices Jorge.
Aunque sigo yendo por lo menos a un concierto por gira, es verdad que es un gran karaoke.
Me toca los “#€~#~¬” tanto sacar niños al escenario, tanto pasearse entre los fans, tanta sonrisita cómplice a los del pit…
El colmo de todo es que sobre el escenario hay 18 estupendos músicos, y a la mayoría de ellos ni los oyes, suerte si Nils y Stevie tienen UNA SOLA canción en la que poder lucirse un poco. Y cada vez que salgo de un concierto deseo que salga un dvd oficial, BIEN MEZCLADO con el que poder disfrutar al completo de la gran banda que lleva consigo.
Llevo 3 conciertos en los que no toca “mi” Thunder Road, pero sin duda la cambiaría por haber escuchado la pedazo versión de Frankie, uffff qué momento.
En fin, que ya verás como coincidimos en algún concierto, que en el fondo y a pesar de todo lo criticado anteriormente, merece la pena… y mucho!!
Un abrazo Jorge y “No Surrender”
Estoy de acuerdo contigo, Jorge, aunque aun soy de los que se resiste a perder la fe, y va a todos los conciertos que puede, y hace colas de 3 horas para entrar en el pit, y espera impaciente que publique algo nuevo buscando alguna canción como thunder road, backstreets, Frakie , drive all night, incident.. Etc, pero en esta gira wrecking ball he vuelto a recuperar la ilusión perdida, con conciertos como los de Barcelona, Madrid, París, Goteborg, Helsinki…Porque? Quizás ha soltado lastre? Ese ser mitológico al que citas, era eso, un mito, aunque la reencarnacion existe, y se llama Jake, y estoy impaciente por reencontrarme con ellos el año que viene. Ah! y contigo, bien con los stormy mondays, o con Willie Nile, porque desde que os vi en un pequeño teatro en Huelva mi ciudad, acompañados por el bajo y el bateria de Los Madison, recupere y aumento mi fe en el Rock’nd Roll
Yo este año lo vi en Sevilla. Lo que me repatea de estos conciertos en estadios es el sonido tan deficiente. Me da mucha rabia tener delante de mi a una de las mejores bandas de todos los tiempos y no poder disfrutarla porque se oye mal, fatal, digámoslo claro. Al final del concierto ya hasta te olvidas y terminas disfrutando y deseando ir a otro, también es verdad. Por cierto, este año te vi, Jorge, con Willie Nile en Zaragoza y sonabais de maravilla, quizá demasiado alto pero bueno eso ya es cuestión de gustos. Me imagino lo que sería meter a la E Street Band en un local de esos y buf… es como un sueño imposible. Y hablando de Willie Nile, ¿te cuenta algo de Bruce? porque él lo conoce bien, ¿no? ¿Qué habláis de él? Cuenta, cuenta.
Noel > Willie es buen amigo de Springsteen, y por lo tanto, no cuenta nada
Je, je y por lo que parece tú lo eres también de Willie. Bien jugado, Jorge. Bueno, había que intentarlo. Saludos.
Bueno, creo que soys un poco exagerados. JOder, claro que no es el del 78, ni el del 81, pero aún así creo que sus últimos años son muy dignos en directo (en estudio poco cosa, aunque una de sus mejores canciones en mucho tiempo es Radio Nowhere, una de las preferidas de Little Steven, por cierto, este tío está haciendo muchísimo por el rock, el garage, el power pop y todo tipo de músicas underground al darle cancha a grupos de todo el mundo en sus programas de radio y sus recopilatorios).A ver, el rock es muchas cosas, y entre ellas está la DIVERSIÓN, no hay que darle tantas vueltas. Lo que no aguanto por ejemplo es su último disco, para mi es una auténtica bazofia; que si, que es muy reivindicativo y tal, pero ¿a que cojones suena? ¿que sonido es éste? Buff, insoportable.
Bruce es un artista de masas con todo lo que eso conlleva: grandes recintos, grandes precios, histeria colectiva, trucos facilones para el público, etc…
Este año estuve a punto de no ir a ningún concierto siguiendo mis criterios racionales. Al final de forma irracional decidí ir, en el último momento, al de Madrid y llegué una hora y media antes de que empezara. No concebía un concierto de Bruce fuera del PIT, pero lo gocé tanto o más que si hubiera estado dentro. Aquello fue mágico, con grandes momentos como Jack of all trades, Talk to me (con southside Johnny¡¡¡), Thunder road (con toda la sección de viento en la coda final¡¡¡)y ese tenth avenue haciendo tributo a clarence. A pesar de la masificación que tanto aborrezco y de estar algo alejado (no mucho) me llegó a hacer recuperar la fé y que las casi 4 horas se pasaran en un suspiro.
AH¡ lo de las canciones del 78 no publicadas tiene su explicación. No se publicaron en tracks porque casi todas requerían regrabaciones y retoques y, habiendo tanto material donde elegir, pues cogieron las ya “acabadas”. De hecho si te fijas de la época del 78 en tracks no hay casi nada y lo que hay son versiones en directo (rendezvous), regrabaciones (the promise) o canciones a las que ya se las metió mano (hearts of stone).
Para lanzar el The promise tuvieron que regrabar sobre las pistas originales muchas partes de voz y añadir tomas adicionales de saxo o guitarra ya que las grabaciones originales debían estar deterioradas o incompletas. Cuando no grabar el tema desde cero, como en “save my love”. Obviamente hay algún truño, pero, en general, los 2 cd’s merecen la pena.
Habrá que darle una escucha cuando tenga tiempo…